Citas Bíblicas

Trata de que Dios pueda contar contigo; sé como obrero irreprensible, experto en el manejo de la palabra de la Verdad (2 Tim2, 15)
Cuidense de que nadie los engañe con sabidurías o con cualquier teoría humana; pues este es el camino del mundo y no de Cristo. (Col 2,8)

22 mayo 2010

22 de Mayo - Santa Rita de Casia

SANTA RITA DE CASIA

Su fiesta se celebra el 22 de Mayo

Santa Rita nació en 1381 junto a Casia, su segunda patria, en la hermosa Umbría, tierra de Santos: Benito, Escolástica, Francisco, Clara, Ángela, Gabriel... Santa Rita pertenece a esa insigne pléyade de mujeres que pasaron por todos los estados: casadas, viudas y religiosas. Por otra parte, pocos santos han gozado de tanta devoción como Santa Rita, Abogada de los imposibles. Su pasión favorita era meditar la Pasión de Jesús.

Los antiguos biógrafos esmaltan su infancia de prodigios sin cuento. Lo cierto es que fue una niña precoz, inclinada a las cosas de Dios, que sabía leer en las criaturas los mensajes del Creador. Su alma era una cuerda tensa que se deshacía en armonías dedicadas exclusivamente a Jesús.

Sentía desde niña una fuerte inclinación a la vida religiosa. Pero la Providencia divina dispuso que pasara por todos los estados, para santificarlos y extender la luz de su ejemplo y el aroma de su virtud. Fue un modelo extraordinario de esposa, de madre, de viuda y de monja.

Por conveniencias familiares se casa con Pablo Fernando, de su aldea natal. Fue un verdadero martirio, pues Pablo era caprichoso y violento. Rita acepta su papel: callar, sufrir, rezar. Su bondad y paciencia logra la conversión de su esposo. Nacen dos gemelos que les llenan de alegría. A la paz sigue la tragedia. Su esposo cae asesinado, como secuela de su antigua vida. Rita perdona y eso mismo inculca a sus hijos. Y sucede ahora una escena incomprensible desde un punto de vista natural. Al ver que no puede conseguir que abandonen la idea de venganza, pide al Señor se los lleve, por evitar un nuevo crimen, y el Señor atiende su súplica.

Vienen ahora años difíciles. Su soledad, sus lágrimas, sus oraciones. Intenta ahora cumplir el deseo de su infancia; ser religiosa. Tres veces desea entrar en las Agustinas de Casia, y las tres veces es rechazada.

Por fin, con un prodigio que parece arrancado de las Florecillas, se le aparecen San Juan Bautista, San Agustín y San Nicolás de Tolentino y en volandas es introducida en el monasterio. Es admitida, hace la profesión ese mismo a�o de 1417, y allí pasa 40 años, sólo para Dios.

Recorrió con ahínco el camino de la perfección, las tres vías de la vida espiritual, purgativa, iluminativa y unitiva. Ascetismo exigente, humildad, pobreza, caridad, ayunos, cilicio, vigilias. Las religiosas refieren una hermosa Florecilla. La Priora le manda regar un sarmiento seco. Rita cumple la orden rigurosamente durante varios meses y el sarmiento reverdece. Y cuentan los testigos que a�n vive la parra milagrosa.

Jesús no ahorra a las almas escogidas la prueba del amor por el dolor. Rita, como Francisco de Asís ve sellada con uno de los estigmas de la Pasión: una espina muy dolorosa en la frente. Hay solicitaciones del demonio y de la carne, que ella calmaba aplicando una candela encendida en la mano o en el pie. Pruebas purificadoras, miradas desconfiadas, sonrisas burlonas. Rita mira al Crucifijo y en aquella escuela aprende su lección.

La hora de su muerte nos la relatan también llena de deliciosos prodigios. En el jardín del convento nacen una rosa y dos higos en pleno invierno para satisfacer sus antojos de enferma.

Al morir, la celda se ilumina y las campanas tañen solas a gloria.

Su cuerpo sigue incorrupto.Cuando Rita murió, la llaga de su frente

resplandecía en su rostro como una estrella en un rosal. Era el año 1457. Así premiaba Jesús con dulces consuelos el calvario de su apasionada amante. León XIII la canonizó el 1900.

26 abril 2010

Eclesiología: LA IGLESIA COMO SACRAMENTO DE SALVACIÓN

La palabra de Padre se ha revelado de manera definitiva y universal, situada histórica y temporalmente, entonces lo histórico, temporal y concreto, ha llegado a ser el lugar y medio de salvación. Este
elemento concreto que es esencial a la revelación cristiana implica de por sí el recurso a la Iglesia. La universalidad y definitividad de la salvación traída por la figura de Jesucristo, encarnado, muerto y
resucitado, como mediador visible y sensible entre Dios y los hombres, implica que esta misma salvación y este mismo mediador deben continuar presentes y actuantes en la historia humana presente y futura, también de modo visible y sensible hasta el fin de los tiempos. Así pues, a partir de la encarnación de Cristo la salvación de Dios llega a través de mediaciones. En este contexto es entonces en donde se entiende auténticamente la realidad y la necesidad de la iglesia y de su misión en todo el mundo, ella esta constituida como presencia permanente de Cristo, para mediar en la entrega de todos los hombres a Dios a través de Cristo.
La Iglesia es en Cristo como sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano y Cristo al resucitar de entre los muertos, envió su Espíritu de vida a sus discípulos y por medio de él constituyó a su cuerpo, la Iglesia, como sacramento universal de salvación. A partir de esa condición de sacramento la Iglesia pertenece a Cristo ya que Él, por medio del Espíritu, la constituyó su Cuerpo y también a través de ella Dios actúa a favor de los hombres. Es decir la Iglesia como sacramento, por su relación con Cristo y con los hombres, se coloca en la mediación entre Dios y los hombres. Entonces este concepto de sacramento debe expresar la unidad inseparable y la diversidad infranqueable entre la Iglesia y la autocomunicación de Dios en Jesucristo y en el Espíritu Santo.
La salvación no puede ser separada de la Iglesia. La Iglesia es la presencia actuante de Jesucristo a través del Espíritu, la iglesia no es el fin en sí misma sino que está ordenada al Reino de Dios. La
Iglesia como sacramento es germen segurísimo de unidad, de esperanza y de salvación, además de ser signo e instrumento es también la realidad significada y causada, es decir, el reino ya presente y actuando en medio nuestro.
Igualmente se debe decir que la Iglesia es sacramento del Espíritu porque no solo es templo del Espíritu sino es también obra del mismo.
La Iglesia a través de la Palabra y los sacramentos comunica a los hombres el Espíritu para hacerlos partícipes de la santidad de Dios en la comunión con su Hijo.
La Iglesia es la comunidad de fe creada por Jesucristo y su Espíritu Santo y anterior a sus miembros que acoge a estos en el bautismo y los hace participar en su vida.
Finalmente la sacramentalidad de la Iglesia implica también su condición escatológica. De una parte de ella está siempre en camino y con el sello de la provisoriedad, por otra parte como vive ya los
bienes definitivos hay en ella una condición de definitividad. La Iglesia a la que todos estamos llamados en Cristo y en la que conseguimos la santidad por la gracia de Dios, solo llegará a su perfección en la gloria del cielo.

Eclesiología: EL SENTIDO DE LA IGLESIA

En la sociedad actual la Iglesia va siendo desplazada a un segundo plano. Hoy la sociedad tiene dos tendencias, un lado una socialización creciente y por otro lado el individualismo. En esta concepción de sociedad la Iglesia no tiene cabida porque es considerada autoritaria y cerrada, tanto que se la culpa de interferir en los avances
científicos, en crear problemas con el Estado y por su teología moral demasiado estricta, no da cabida al bienestar y ala libertad total del hombre.
Cuando se menciona que para la salvación del hombre es necesaria la Iglesia, se dice que no hay nada que salvar y si algunos hombres reconocen la necesidad de alcanzar la salvación esto no implica hacerlo por medio de la Iglesia.
Ahora bien, si la Iglesia es obra de Dios según las fuentes de la revelación, no tomaríamos en serio a Dios si no tratásemos de comprender la razón por la que Él la ha instituido. El problema del sentido de la Iglesia es una cuestión clave.
El problema tendrá que ser necesariamente fragmentado por un doble motivo, primero la actuación salvífica de Dios está por encima de nuestras decisiones y en consecuencia solo puede ser comprendida globalmente. En virtud del carácter misterioso, dicha respuesta no podrá ser enteramente satisfactoria, pues no elimina toda objeción. O sea que la respuesta habrá de plantearse siempre y únicamente, desde la totalidad de una dogmática histórica- salvífica.
La salvación divina es una gracia de Dios que realiza la salvación del hombre. Por ello tiene que ser por una parte autodonación de Dios al hombre y por otra debe tener una configuración humana. Lo que significa que tiene que afectar al hombre en cuanto ser histórico y social.
En cuanto historia de la salvación se ha desarrollado en tres periodos Ante Legem, Sub Lege y Sub Gratia.
Ante Legem: El dogma trinitario constituye a la afirmación fundamental y radical de toda teología cristiana. El es en cuanto Padre la vida infinita y perfecta, que se expresa en el Hijo como verdad infinita y que se regala y se interioriza como amor perfecto en el Espíritu Santo. Dios se basta asimismo, pero inesperadamente realiza la
creación en un acto libre. La creación es la demostración y comunicación del amor vivo y verdadero del Creador y si dentro de la creación existen criaturas personales capaces de reflexionar sobre la realidad y consagrarse a ella, la realización de la creación tendrá que ser también, simultáneamente, revelación de Dios a este ambito
personal. La realidad de Dios se convierte en interpelación para el espíritu creado.La interpelación de Dios es total en un doble sentido: en cuanto plena autoexpresión de Dios y en cuanto dirigida a la totalidad del hombre. La misma tiene lugar como una con-vocación a la asamblea de la con-sonancia con los demás hombres y en con-cordancia con Dios. La voactio de Dios es con-vocatio y con-gregatio a la vez.Cuando el hombre percibe esta vocación y la sigue, realiza en la respuesta total la interpelación de Dios. Pero dado que ésta es comunicación de la vida divina como palabra de verdad y como acto de amor, es también aceptación de la salvación por parte del hombre.
Convocatio y congregatio constituyen a su vez el contenido de la ekklesia. La Iglesia es, por una parte, el llamamiento que surge como pura gracia del poder omnímodo de Dios que congrega a los hombres,
reuniéndolos en la comunidad de aquellos que en el amor y en la fe obedecen a la interpelación divina y es por otra parte, la comunidad misma que a través de su propia existencia, verifica la proclamación de la salvación de Dios en la realidad social e histórica del mundo.
También se puede afirmar que la Iglesia es el diálogo de Dios y el mundo a través del hombre.
Esto significa que la Iglesia existe desde el momento en que Dios se abre en la palabra hacia el hombre y mientras perdura esta situación.
La existencia de la Iglesia aparece en esta perspectiva como consecuencia de la actuación salvífica de Dios: no debe su origen a sí misma o a cualquier otra iniciativa humana, sino a Dios. La Iglesia es así el fruto de la salvación divina como presencia del Dios trinitario, aunque en ningún momento pueda ser identificada y
confundida con la salvación. La Iglesia se convierte así en una parte del gran gesto de Dios, que en la convocatio crea a la Iglesia y atrae al mundo como mundo suyo hacia el amor divino de su corazón. En cuanto a fruto de la salvación, la Iglesia es también medio de esa misma salvación.
La Iglesia adquiere así una doble orientación: hacia Dios y hacia el mundo, viniendo a representar la forma concreta del llamamiento de Dios y la respuesta concreta del mundo y la gracia es el contacto entre ambos.
ECCLESIA SUB LEGE
En la historia universal se rompió el anillo que unía a Dios y a la humanidad al cerrarse los hombres, en el pecado, al amor de Dios. La consecuencia del ansia de poder fue la impotencia y el efecto de una vida autónoma, la muerte. La fidelidad del amor divino se hace patente en que, a pesar de todo, Dios no abandonó a la humanidad ni al mundo a sí mismos, antes lo contrario, Dios extendió nuevamente sus brazos para abrazar con amor a su criatura, amor que ahora se convierte en amor de perdón y reconciliación. Su salvación acaese entonces bajo la figura de la elección de un pueblo entre otros muchos pueblos. El llamamiento divino se dirige expresamente a Israel para hacer de él la convocatio de su salvación en la congregatio de los judíos. En el
pacto de alianza con Israel se suelda el anillo de uníón entre Dios y la humanidad. La sinagoga es la expresión de esta elección. La salvación es ahora una elección por eso surge una importante diferencia respecto de la humanidad total. Mientras la ecclesia ante legem abarcaba a toda la humanidad, la ecclesia sub lege muestra ahora la necesidad de la conversión libre y consciente.
ECCLESIA SUB GRATIA
La epifanía definitiva y suprema de la salvación divina es Jesucristo. En él se comunica al mundo la plenitud de la vida divina como palabra absoluta de verdad que se expresa para el mundo en el amor del Espíritu Santo, por cuya unción Jesús se convierte en Cristo en el bautismo.
Cristo es así el gesto visible y perceptible del amor de Dios, la aparición de su ser para nosotros.La salvación como elección aparece así, una vez más, como salvación en solidaridad. Con los conceptos de solidaridad, vicariedad y representación se describe una dimensión de la historia de la salvación según la cual el destino de la humanidad se realiza de tal forma que en uno son afectados muchos, tanto en la salvación como en la condenación.
En un único Adán hemos pecado todos, Abrahán, el justo se solidariza con los injustos habitantes de Sodoma, Moisés muere fuera de su tierra prometida por todos los que habían muerto anteriormente. En el A.T. la
idea de la representación vicaria y solidaria alcanza su punto culminante en la concepción del Siervo de Yahvé.
Su realización última tiene lugar en JESUCRISTO, que se consideró a sí mismo como el siervo doliente de Yahvé. En el bautismo del Jordán, Jesús se incorpora oficialmente al destino de la humanidad al ser ungido como Mesías por el Espíritu. En la última cena se proclama una vez más como representante de la multitud que asume sobre su destino de muerte por esa multitud y se ofrece permanentemente por ella en la eucaristía hasta que vuelva. Al hacerse pecado por nosotros, se convierte en nuestra salvación.
La plena solidarización con nuestro destino aparece con una claridad definitiva en el descenso de Cristo a los infiernos y a partir de él, tiene lugar la peripecia de la historia en cuanto que Cristo realiza la salvación como resucitado de entre los muertos.
En cuanto Hombre- Dios la conduce por medio de la obediencia a su perfección y al mismo tiempo, la supera en una forma insospechada. En su existencia terrena, el ser de Cristo como apertura para los demás se hace patente sobre todo por su solidaridad con los más pequeños, los pecadores y los sencillos, en una palabra con los pecadores. Esto aparece de forma irrebatible en los casos en que Jesús convoca hacia sí a los pobres y a los débiles para encomendarles la continuación de su propia misión salvadora. El establece la Iglesia sobre el
fundamento de los apóstoles.
La Iglesia de la nueva alianza se halla así en continuidad con todas las demás formas de ser eclesiales, en cuanto que la misión de Cristo representa un momento, aunque singular, de la única actio salutaris del Dios Trino. La novedad y la singularidad de la Iglesia del NT no puede ser expresada con mayor claridad que por su designación como Iglesia de Cristo en cuanto que Cristo no es solo fundador en sentido cronológico, sino que además se halla permanentemente presente en ella de forma tal que sus estructuras están marcadas con su huella.


CARATER CRISTOLÓGICO DE LA IGLESIA

La Iglesia nació en la cruz al ser abierto por la lanza el costado de Jesús y brotar de él sangre y agua elementos que han sido interpretados como símbolo de los sacramentos del bautismo y de la eucaristía, constitutivos de la Iglesia. En la misión del Espíritu en Pentecostés esta tarea adquiere un carácter público y oficial.
La Iglesia alaba a Dios en el Dios-Hombre: esto es la salvación. En cuanto fruto de la salvación, la Iglesia del NT es también instrumento y medio de la misma. La Iglesia se halla tan unida a Cristo por la eucaristía que se constituye en pueblo suyo a través de su cuerpo, y en cuanto pueblo suyo, es a su vez transformada en cuerpo de Cristo.
Fuera de ella no se hace presente la plenitud de Cristo. Como sacramento fundamental y universal, la Iglesia es el sacramento de la salvación de Cristo para el mundo. La Iglesia no es la salvación, sino únicamente un signo de ésta, aún cuando sea preciso pasar a través de tal signo para llegar a la salvación.

APOSTOLICIDAD DE LA IGLESIA

La apostolicidad significa sencillamente que la salvación de Cristo nos es comunicada a través de unos hombres que nos la transmiten con potestad delegada por el mismo Cristo.
Desde el punto de vista eclesiológico, todo esto significa que la Iglesia no sólo se define por el carácter divino de su esencia, sino también por su carácter humano.Por eso la Iglesia vive en la historia bajo dos aspectos el divino dado por la presencia de Cristo y el pecaminoso por la naturaleza del hombre.
La estructura apostólica de la Iglesia esclarece su distinción respecto de Cristo, lo cual impide considerarla como continuación de la encarnación o utilizar fórmulas que hablen de una unión hipostática entre Cristo y la Iglesia. El condicionamiento de Cristo derivado de la encarnación se refiere únicamente a la contingencia humana, no a la
pecaminosidad humana que no afecta a Cristo pero si a los apóstoles, los cuales sólo pueden llegar a ser portadores de la revelación y mediadores de la salvación cuando ellos mismos han conseguido el perdón y han demostrado su fe. Esto mismo puede expresarse en una fórmula teológica: la unidad de la Iglesia con Cristo no es la unidad propia de la hipóstasis, sino de la alianza.
En cuanto comunidad de creyentes en Cristo, la Iglesia es la asamblea de aquellos que han aceptado el gesto reconciliador de Dios.
La proclamación de la fe y la administración de los sacramentos constituyen así el sector preferente de las tareas que competen al ministerio ejercido por delegación en la Iglesia.
La iniciativa de la fundación de la Iglesia como comunidad salvífica procede de Cristo; por eso su importancia y su efectividad real no dependen nunca del número de sus miembros ni de sus cualidades morales, sino de la medida de la gracia que crea aquel ámbito de salvación, en el cual estan siempre los hombres, que en la fe y en el
amor se apropian los frutos de esa salvación. La iglesia no es ni cuerpo solamente ni esposa, ni pueblo ni templo exclusivamente, sino todo ello a la vez. La Iglesia de Cristo es una, santa católica y apostólica.

EL MINISTERIO DE LA IGLESIA

No posee una existencia autónoma e independiente, sino que debe graciosamente su ser a un doble motivo: es fruto e instrumento de la acción salvífica divina y es representante del mundo. El sentido y la misión de la Iglesia es: ella es el lugar del contacto entre Dios y la humanidad, el punto de encuentro entre lo finito y lo infinito.
Ella es la apertura del ser de Dios para el mundo; la vida divina como comunicación de la verdad y del amor de Dios, de su presencia en el mundo. La Iglesia cumple su misión por medio de la proclamación de la palabra de la verdad, por la administración de los sacramentos vivificadores y como praxis del amor en su diakonia. Pero ´por sobre todo la Iglesia deberá atender al ejercicio del amor. No se da el amor en abstracto, tampoco existe un amor teórico.
La relación de amor se da, en primer término, dentro de la comunión eclesial; es la realización intraeclesial del amor de Dios para con los hombres, esta relación de amor no puede quedar reducida a la pequeña comunidad de la Iglesia sino que tiene que abrirse hacia el mundo entero. La salvación de Dios no conoce fronteras. En cuanto que los hombres están orientados hacia Dios, el mundo está orientado hacia él como hacia su futuro absoluto.
La eclesialización del mundo condujo a la mundanización de la Iglesia, cuando su tarea habría de consistir en conducir al mundo hacia sí mismo, porque este no se encuentra en sí, sino en poder de las tinieblas o sea el pecado. La Iglesia está llamada a hacerlo retornar a sí mismo, en cuanto que se reconoce como creado y por ello, como dependiente del Dios creador. El mundo se reconoce como redimido al abrirse al amor de Dios.
La pobreza es la forma en que la Iglesia hace retornar al mundo a sí mismo. Cristo llevó a cabo la salvación identificándose en la kenosis con la realidad cotidiana y abdicando al poder, en una obediencia absoluta y en el olvido de sí, en respuesta a la voluntad del Padre.
La pobreza de Cristo que la Iglesia tiene que ejercitar es, por tanto, amor; lo cual equivale a la renuncia a los deseos de tenencia y posesión. De esta forma, la Iglesia, al ser y hacerse pobre, puede revelar ante los ojos del mundo el poder del amor y vigorizarlo, y liberarlo del mal.
Sin embargo la pobre no es pasividad. La dinámica del amor impulsaa la Iglesia hacia el mundo para anunciarle claramente que lo antiguo ha pasado ya y todo se ha hecho nuevo. En este aspecto el ministerio de la Iglesia es transformación del mundo y está se da en la misión.
La Iglesia se considera a sí misma como comunidad y como medio de salvación, dado que se considera como comunidad salvífica y escatológica. La Iglesia sabe que ella no es la verdadera causa de la salvación y que Dios sigue siendo libre para otorgar la salvación también por medio de ella en aquellos casos en los que alguien no se
halle convencido del amor de la misma Iglesia. Es cierto que en virtud de la constitución de la Iglesia, no se da fuera de ella salvación alguna, pero esta afirmación no es válida tanto respecto de las personas cuanto en relación con la Iglesia misma.
El hombre alcanza su salvación, no a través de un anónimo ser cristiano que consistiese en una mera actuación según la buena volundad, la honradez y la conciencia. De ser así, el hombre sería en definitiva el instrumento de su propia salvación y no aparecería claro el cómo y el porqué la Iglesia podría y debería ser el medio absoluto de salvación. Precisamente por esta razón la Iglesia deberá poner el máximo empeño en conducir al individuo a Cristo, incorporándolo a sí mismo en cuanto cuerpo de Cristo.
En la misión de los paganos la Iglesia cumple, por tanto, una parte esencial de su tarea salvífica: ganar hombres para Cristo. La salvación de los infieles no es la salvación propia de la Iglesia, sino la salvación de Cristo.
El pecado del mundo tuvo como consecuencia la destrucción del orden y de las relaciones intramundanas, la consecuencia del pecado es la carencia de la paz, por lo tanto la salvación del mundo es la restauración del orden y las relaciones en la verdad, la justicia y el amor.
El servicio de la Iglesia al mundo es, por tanto, un servicio de paz. La Iglesia está capacitada para esta función, porque también ella es el resultado de la iniciación de una alianza de paz por Cristo en la cruz, donde los dos grupos de hombres judíos y paganos fueron acercados a la paz Así como la Iglesia no sirve al mundo si lo eclecializa, así tampoco lo sirve por su propia mundanización, es decir: tiene que estar en el mundo sin ser del mundo. La iglesia vive plenamente insertada en la historia y forma parte de la misma cayendo bajo las leyes de la
historicidad, de ello se deriva el carácter político de la Iglesia. Esta no es una sociedad privada , secreta que oculta al mundo ciertas intenciones misteriosas, sino que es una Iglesia pública constituida socialmente según un modelo determinado.
El servicio de la Iglesia al mundo no tiene lugar en nombre y por cuenta propia de la iglesia, sino que es el cumplimiento de una tarea impuesta por Dios. Este servicio es ministerio litúrgico cumple su misión y alcanza su plena configuración cristianizando al mundo, se santifica a sí misma por medio de la gracia de Cristo; salvando a
otros. Este ministerio litúrgico encuentra su expresión suprema y más vital en la celebración de la eucaristía. De este modo Dios es glorificado en la más alta medida posible porque Cristo mismo se ofrece al Padre.
Así desemboca toda la actividad de la Iglesia en el amor de Dios que constituye a su vez el punto de partida y su plano de sustentación. La Iglesia es la representación del mundo que alcanza la vida del Padre en la verdad del Hijo y en el amor del Espíritu

24 abril 2010

EL CREDO CATOLICO EN LA BIBLIA


El Credo que rezamos los católicos y que representa el resumen de nuestra fe, no es un invento posterior de algunos.

Su raíz es bíblica y representa la doctrina que defendemos:

CREO EN DIOS. "Nuestro Dios es el único Señor" (Deuteronomio 6,4). PADRE TODO PODEROSO. "Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios" (Lucas 18,27). CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA. "En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra"(Génesis 1,1). CREO EN JESUCRISTO. "El es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es" (Hebreos 1,3). SU UNICO HIJO. "Pues Dios amo tanto al mundo, que dio a su Hijo Unico, para que todo aquel que crea en él no muera, sino que tenga vida eterna" (Juan 3,16). NUESTRO SEÑOR. "Dios lo ha hecho Señor y Mesías" (Hechos 2,36). QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL ESPIRITU SANTO. "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo descansará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios" (Lucas 1,35). NACIO DE SANTA MARIA VIRGEN. "Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: "la Virgen quedará encinta y tendrá un hijo, al que pondrá por nombre Emmanuel" (que significa "Dios con nosotros")" (Mateo 1,22-23). PADECIO BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO. "Pilato tomó entonces a Jesús y mandó azotarlo. Los soldados trenzaron una corona de espinas, la pusieron en la cabeza de Jesús, y lo vistieron con una capa de color rojo oscuro" (Juan 19,1-2). FUE CRUCIFICADO. "Jesús salió llevando su cruz, para ir al llamado 'lugar de la Calavera' (o que en hebreo se llama Gólgota). Allí lo Crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado. Pilato mandó poner sobre la cruz un letrero, que decía: 'Jesús de Nazaret, Rey de los judíos" (Juan 19,17-19). MUERTO Y SEPULTADO. "Jesús gritó con fuerza y dijo: -¡Padre en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió (Lucas 23,46). Después de bajarlo de la cruz, lo envolvieron en una sábana de lino y lo pusieron en un sepulcro abierto en una peña, donde todavía no habían sepultado a nadie (Lucas 23,53). DESCENDIO A LOS INFIERNOS. "Como hombre, murió; pero como ser espiritual que era, volvió a la vida. Y como ser espiritual, fue y predicó a los espíritus que estaban presos" (1Pedro 3,18-19). AL TERCER DIA RESUCITO DE ENTRE LOS MUERTOS. "Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras, que lo sepultaron y que resucitó al tercer día" (1Corintios 15, 3-4). SUBIO A LOS CIELOS, Y ESTA SENTADO A LA DERECHA DE DIOS, PADRE TODO PODEROSO. "El Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios" (Marcos 16,19). DESDE ALLI HA DE VENIR A JUZGAR A VIVOS Y MUERTOS. "El nos envió a anunciarle al pueblo que Dios lo ha puesto como juez de los vivos y de los muertos" (Hechos 10,42). CREO EN EL ESPIRITU SANTO. "Porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado" (Romanos 5,5). LA SANTA IGLESIA CATOLICA. "Y yo te digo que tu eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla" (Mateo 16,18). LA COMUNION DE LOS SANTOS. "Después de esto, miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que nadie podía contarlos" (Apocalipsis 7,9). EL PERDON DE LOS PECADOS. "A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán perdonados" (Juan 20,23). LA RESURRECCION DE LA CARNE. "Cristo dará nueva vida a sus cuerpos mortales" (Romanos 8,11). Y LA VIDA ETERNA. "Allí no habrá noche, y los que allí vivan no necesitarán luz de lampara ni luz del sol, porque Dios el Señor les dará su luz, y ellos reinarán por todos los siglos" (Apocalipsis 22,5). AMEN. "Así sea. ¡Ven, Señor Jesús!" (Apocalipsis 22,20).


21 abril 2010

ORACION DE LA HUMILDAD DE SAN JOSE


Enséñanos, José,
cómo se es "no protagonista",
cómo se avanza sin pisotear,
cómo se colabora sin imponerse,
cómo se ama sin reclamar.
Dinos, José,
cómo se vive siendo "número dos",
cómo se hacen cosas fenomenales
desde un segundo puesto.
Explícanos
cómo se es grande sin exhibirse,
cómo se lucha sin aplauso,
cómo se avanza sin publicidad,
cómo se persevera y se muere uno
sin esperanza de que le
hagan un homenaje.
Amen.

PROGRAMA DE CRISTOLOGIA

SABADOS
10/4 Presentación de la materia. Introducción.
17/4 Los orígenes de Jesús. Concebido virginalmente. El mensaje a José. La concepción virginal ¿Historia o Mito?. De la estirpe de David.
24/4 El hijo de Dios se hizo hombre. Por qué el verbo se hizo carne. La encarnación. Verdadero Dios y verdadero hombre.
El Bautismo de Jesús. Historicidad del relato. Significación de la escena.

8/5 ¿?
15/5 La Predicación de Jesús. La llegada del reino. Jesús ante la Ley. Las biena-venturanzas. Los pobres de espíritu. La revolución del amor.
22/5 El estilo de Jesús. Autoridad. Sencillez. Libertad.
Los milagros. Dimensión apologética y dimensión salvífica.
29/5 Quién es Jesús?, la pregunta la hace Jesús.
Jesús y el reino. Centro de su mensaje.
5/6 Jesús y las instituciones del Antiguo Testamento. La ley, el sábado y el templo. Jesús el Mesías. La profecía de Natán. Los profetas y el mesianismo real.
12/6 Jesús, hijo del hombre. Origen de la expresión. Hijo del hombre en el Nuevo Testamento. Título mesiánico o autodesignación?.
19/6 La transfiguración. Cómo entendió Jesús su muerte? Alusiones veladas de la pasión. Predicciones explícitas de la Pasión. El martirio del profeta. La institución de la eucaristía. Cuerpo y sangre. El logión del rescate.
26/6 Muerte redentora de Jesús. El descenso de Cristo a los infiernos. La resurrección. Testimonio apostólico sobre el sepulcro vacío.
Aparición a las mujeres, a Pedro, a los de Meaux, a los once.
Finalidad salvífica de la resurrección. La ascensión. Pentecostés.
3/7 Herejías: concepto. Principales herejías: Gnosticismo, docetismo, mandeísmo, maniqueísmo, moniarquismo, arrianismo. Concilios contra las herejías= Concilio de Êfeso, Concilio de Nicea, Concilio de Calcedonia, 2do. y 3er. Concilio de Constantinopla, Concilio de Trento.
10/7 La divina trinidad. La revelación de Dios como Trinidad. Las procesiones divinas. El padre, fuente y origen de toda la trinidad. Jesús como palabra eterna y temporal del padre. La procesión del Espíritu Santo.
17/7 Trabajo de Evaluación Final.

Bibliografía:
Biblia Latinoamericana, Editorial Verbo Divino.
Catecismo de la Iglesia Católica, Conf. Episcopal Argentina.
Señor y Cristo. Curso de Cristología, José Sayes. Editorial Pelícano.
Dios Uno y Trino. Lucas Francisco Mateo-Seco. Ediciones Universidad de Navarra.

Abril 2010.
Carlos A. Pernigotti.

17 abril 2010

COMENZO EL CURSO DE MINISTROS

EL SABADO 10 DE ABRIL DE 2010 COMENZO EL CURSO DE MINISTROS, ORGANIZADO POR LA ESCUELA DE MINISTERIOS Y DIACONADO PERMANENTE "PABLO VI" DE LA DIOCESIS DE SAN JUSTO.

SE TRATA DE UN CURSO ANUAL QUE SE DICTA TODOS LOS DIAS SABADOS EN EL HORARIO DE 9.00 A 12.00 HORAS, EN EL EDIFICIO DE CARITAS DE SAN JUSTO, SITO EN IGNACIO ARIETA, ENTRE SALTA Y VILLEGAS, 3º PISO.
EN ESTE PRIMER CUATRIMESTRE SE DICTAN 3 MATERIAS: SAGRADAS ESCRITURAS, ECLESIOLOGIA, Y CRISTOLOGIA.

EN EL SEGUNDO CUATRIMESTRE SE PODRA OPTAR POR LOS MINISTERIOS DE LA PALABRA, DEL ALTAR, Y DEL ALIVIO. ABRIENDOSE LA POSIBILIDAD DE INCORPORAR OTROS QUE SEAN SOLICITADOS.
ES DIRECTOR DE LA ESCUELA, EL PRESBITERO Y LICENCIADO EN DERECHO CANONICO, PADRE JUAN MORRE DE LA PARROQUIA SAN PABLO DE RAMOS MEJIA.

MIENTRAS QUE ES PREFECTO EL DIACONO JORGE RONCAGLIOLO DE LA PARROQUIA SAN CAYETANO DE CIUDAD EVITA, QUIEN TAMBIEN INTEGRA LA COMISION DE LITURGIA DE LA DIOCESIS.